Review: Sobre la libertad, John Stuart Mill

J. Stuart MillSegún el prologuista de la versión de Sobre la libertad de la Editorial Aguilar, publicada en Madrid en 1971, Antonio Rodríguez Huéscar, dicho ensayo es, con El Utilitarismo, la obra más divulgada de Stuart Mill.

Al contrario que Thomas Hobbes, el cual afirmó en su obra Leviatán que el vivir en sociedad no era compatible con la libertad individual, Stuart Mill asegura en Sobre la libertad la compatibilidad de este hecho dada la existencia de dos ámbitos bien diferenciados: el público, en el que existen unas leyes que deben ser respetadas, y el privado, en el que cada individuo actúa según su parecer sin intervenir o dañar el espacio de terceros. A pesar de que este ha sido un tema realmente controvertido a lo largo de la historia creo que en primer lugar deberíamos empezar por preguntarnos qué es lo que realmente nos hace libres.

Manos encadenadas

El concepto de libertad abrangue todos los aspectos de nuestras vidas aunque, bajo mi punto de vista, podemos decir que sus pilares se sustentan en la capacidad individual de conocimiento y decisión en consecuencia a este, es decir, a las opiniones de cada uno.

la única forma de que un ser humano pueda conocer a fondo un asunto cualquiera es la de escuchar lo que puedan decir personas de todas las opiniones, y estudiar todas las maneras posibles de tratarlo. Ningún hombre sabio pudo adquirir su sabiduría de otra forma, y no está en la naturaleza humana el adquirirla de otra manera.” Stuart Mill, J. (1971). Sobre la libertad. Madrid: Editorial Aguilar p. 37

Hemos reconocido ya la necesidad (para el bienestar intelectual de la especie humana, del cual depende cualquier otra clase de bienestar) de la libertad de opinión y de la libertad de expresar las opiniones.” Stuart Mill, J. (1971). Sobre la libertad. Madrid: Editorial Aguilar p. 66

De acuerdo con Stuart Mill la única forma de que una persona pueda conocer y, en consecuencia, decidir sobre un asunto libremente es conocer todos los puntos de vista desde los que este pueda ser visto, es decir, solo un conocimiento y una posesión de información global pueden hacer a un individuo cien por cien libre. Una buena manera de ejemplificar este hecho es El mito de la caverna, una explicación metafórica realizada por Platón, filósofo griego, en el VII libro de La República acerca de la existencia de dos mundos: el sensible (conocido por los sentidos) y el inteligible (conocido por la razón). A través de ellos Platón nos da cuenta de dos realidades: una en la que un grupo de hombres se encuentran encerrados en una caverna creyéndose libres por ser ese el único estado experimentado desde su nacimiento (mundo sensible) y otra en la que el mismo grupo de hombres a través de la educación y el conocimiento consiguen salir de la cueva y conocer ambas realidades y así poder decidir dónde realmente quieren estar (mundo inteligible).

Alegoría de Platón

Nuestra intolerancia, puramente social, no mata a nadie, no extirpa ningún modo de pensar; pero induce a los hombres a ocultar sus opiniones o a abstenerse de cualquier esfuerzo activo por propagarlas.” Stuart Mill, J. (1971). Sobre la libertad. Madrid: Editorial Aguilar p. 48

Si no obráramos según nuestras opiniones, porque ellas pueden ser equivocadas, descuidaríamos nuestros intereses, dejaríamos de cumplir nuestros deberes.” Stuart Mill, J. (1971). Sobre la libertad. Madrid: Editorial Aguilar p. 35

Según el cuarto apartado del primer enunciado del artículo 20 de la Constitución española, todo ciudadano tiene derecho “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión (…)”, y aquí es dónde entran los profesionales de la comunicación estratégica, responsables de comunicar pero también de hacerlo de manera sensata y siendo conscientes de cuál es su papel en la sociedad.

razones para discutir con él, para convencerle, o para suplicarle, pero no para obligarle o causarle daño alguno, si obra de modo diferente a nuestros deseos.Stuart Mill, J. (1971). Sobre la libertad. Madrid: Editorial Aguilar p. 27

La actividad de los profesionales de la denominada comunicación estratégica, por tener un fin conseguido a través de una determinada táctica, se enmarca claramente en el ámbito que Stuart Mill definió como público dado el carácter que emana. Es por esto por lo que deben respetar estrictamente las normas que protegen a los individuos involucrados y a sus propias libertades y opiniones. Es cierto que de hoy en día existe una mayor autonomía en la autodeterminación individual, pero siempre vigilada por la ley.

Verdad es que ya no damos muerte a los herejes, y todos los castigos que podría tolerar el sentimiento moderno, incluso contra las opiniones más odiosas, no bastarían para extirparlas. Pero no nos envanezcamos todavía de haber escapado a la vergüenza de la persecución legal.” Stuart Mill, J. (1971). Sobre la libertad. Madrid: Editorial Aguilar p. 44

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